Il mio caro tesoro, il sommo bene.
Oime, chi me’l ritien’, chi me’l cela?
Oime, chi me’l ritien’, chi me’l cela?
(Mi querido Tesoro, el bien más preciado.
Ay, ¿quién me lo niega, quién me lo esconde?
Ay, ¿quién me lo niega, quién me lo esconde?
Si me tiembla la voz al pronunciar tu nombre todavía,
y esbozo sin querer una sonrisa al recordarte.
Si me perdí algún día por tus calles,
o te hice regresar de mi memoria,
no fue por casualidad,
no fue por casualidad.
Si el recuerdo de ti me llega hoy y viene de tan lejos,
Si me vuelvo a escapar, adolescente,
a recordar los besos y caricias.
Si un día tuve celos de otros brazos,
al verlos abrazar lo que fue mío,
no es por casualidad,
no es por casualidad.
Y es que un día te quise más que a nada.
Y es que un día te quise más que a nadie.
Y me sorprendo a veces, cuando al pensar en ti
se altera el corazón y vuelve a recordarme
cuanto te extraño.


